Debido al nuevo criterio del Tribunal Supremo de fecha 3.5.2017 se fijan como consecuencia de esta nueva resolución una nueva consideración sobre conceptos computables en la base reguladora del despido de un trabajador, además de los habituales.

Con este nuevo pronunciamiento del Tribunal Supremo de fecha 3/5/2017, se viene a determinar que los seguros médicos, de vida, así como las aportaciones a planes de jubilación, forman parte integrante del salario que cobra el trabajador a efectos de calcular la correspondiente indemnización por despido y no son salarios que podamos considerar como partidas extrasalariales del artículo 26.2 del Estatuto de los Trabajadores y por ello excluidas del salario.

El artículo 26.2 del ET, sobre las partidas extrasalariales señala:

No tendrán la consideración de salario las cantidades percibidas por el trabajador en concepto de indemnizaciones o suplidos por los gastos realizados como consecuencia de su actividad laboral, las prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social y las indemnizaciones correspondientes a traslados, suspensiones o despidos.”

Sobre ello, hay que tener presente, en términos generales, que las mejoras voluntarias de la Seguridad social no se incluyen dentro del concepto de salario, sino como cantidades extrasalariales del artículo 26.2 del ET. Ya en su día, fueron dictadas diversas sentencias sobre la consideración de que los seguros médicos y de vida eran considerados un beneficio social excluido del concepto salario. Pues bien, fueron las Sentencias del TSJ del País Vasco de fecha 19/10/1999 y de Madrid de 18/11/1996, las que consideraron que estábamos ante un beneficio social que disfrutaba de la naturaleza de mejora voluntaria de la Seguridad Social y que tenía la consideración de retribución no salarial al amparo del artículo 26.2 del ET, y por ello se consideraba que no se incluían dentro del salario para computar las indemnizaciones por extinción de los contratos de trabajo.

Ahora, la Sentencia dictada por nuestro Tribunal Supremo de fecha 3/5/2017, señala que “el abono de dichos seguros – médicos y de vida – y los planes de jubilación, derivan de la existencia de la relación laboral y es una contrapartida a las obligaciones del trabajador.” Que, además, ya en su día el mismo Supremo en su Sentencia de 27/6/2007 sostuvo que el seguro de vida – solo éste – formaba parte – como una partida más – del salario del trabajador, además de resolver, otra vez dicha cuestión, en la Sentencia de 2/10/2013 que se refería además del seguro de vida, a la prima de accidentes, considerando que estábamos ante un salario en especie y que este debía de incluirse como salario.

Así, si observamos lo señalado en el artº 26 del ET, pero en este caso en su apartado 1º, contiene una regla general al prescribir que se considera salario – como concepto -, la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los periodos de descanso computables como de trabajo, deduciéndose de todo ello que, los tres conceptos en liza – seguro de vida; seguro médico y plan de jubilación – para considerarlos como mejora voluntaria y aplicarle el artº 26.2 ET – extrasalarial -, únicamente puede predicarse de las prestaciones obtenibles en virtud de los correspondientes aseguramientos, pero nunca asignarse a las correspondientes primas o cuotas, que realmente son salario en especie del trabajador, tal y como viene a determinar el artº 42.6 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas – Ley 36/2006, de 28 de noviembre – , que lo trata como renta en especie a las primas o cuotas satisfechas por las partidas retributivas de que tratamos.

Así, mediante la presente Sentencia, ya deja claro que los conceptos de seguros médicos o de asistencia sanitaria, de vida y planes de jubilación, y sus retribuciones – valoradas en especie – son consideradas partidas que debemos de tener en cuenta a la hora de realizar el cálculo de las indemnizaciones por extinción de los contratos de trabajo

El presente informe se emite salvo mejor criterio u opinión.

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