El Tribunal Supremo, en su sentencia fechada el 23 de marzo de 2017, ha anulado la sentencia de la Audiencia Nacional de 4 de diciembre de 2015 que obligó a una entidad financiera a establecer un sistema de registro de la jornada diaria de sus trabajadores.

El Supremo entiende que el deber de registrar la jornada a efectos del cómputo de horas extraordinarias no procede cuando éstas no se realizan. Dicha Sentencia contiene el voto particular de cinco Magistrados de los trece del Pleno de la Sala de lo Social que se manifiestan en contra de la misma.

Tal conclusión reitera la doctrina de sentencias previas del propio Tribunal Supremo que argumenta y fijan lo siguiente,

Que el sistema de control horario no es una obligación legalmente impuesta de forma expresa y que los tribunales no pueden suplir las funciones del legislador a través de una interpretación no acorde con la literalidad de las normas.

Que, en lo que respecta a la protección de datos, este control podría suponer una injerencia en la intimidad y libertad de los trabajadores, así como en otros derechos fundamentales, en supuestos tales como la prestación de servicios en régimen de jornada flexible, trabajo fuera del centro de trabajo o en el propio domicilio.

Que su interpretación no deja indefenso al trabajador puesto que, en caso de que éste pruebe su realización, la falta de registro puede perjudicar, en su caso, a la propia empresa.

Los magistrados advierten de que las empresas no están obligadas “por ahora” a llevar un registro horario, razón por la que los tribunales no pueden “suplir al legislador imponiendo el establecimiento de un complicado sistema, mediante una condena genérica”.

Pese al sentido del fallo, el Supremo admite que «convendría una reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro horario y facilitara al trabajador la prueba de la realización de horas extraordinarias».

Considera el Tribunal que esta decisión, se ajusta además a lo dispuesto por la normativa comunitaria sobre la jornada laboral y la ordenación del tiempo de trabajo, la cual sólo recoge la necesidad de llevar un registro cuando se sobrepase el horario ordinario.

Por todo ello, el Tribunal Supremo, en contra de la interpretación efectuada por la Audiencia Nacional y seguida por la Inspección de Trabajo y la Tesorería General de la Seguridad Social, rechaza la posibilidad de efectuar una interpretación extensiva del artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores que, únicamente, exige el registro de la jornada diaria cuando se realizan horas extraordinarias.

La sentencia explica que “la falta de llevanza, o incorrecta llevanza del registro, no se tipifica por la norma como infracción de forma evidente y terminante, lo que obliga a una interpretación restrictiva y no extensiva de una norma sancionadora como la contenida en el artículo 7-5 del RDL 5/2000, de 4 de agosto, sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, norma cuya naturaleza sancionadora impide una interpretación extensiva del art. 35-5 del ET, pues es principio de derecho el de la interpretación restrictiva de las normas limitadoras de derechos y de las sancionadoras. Además, tampoco se tipifica como falta la no llevanza del registro que nos ocupa y no informar a los trabajadores sobre las horas realizadas en jornadas especiales o incumplir obligaciones meramente formales o documentales constituye, solamente, una falta leve, en los supuestos previstos en el art. 6, números 5 y 6 del Real Decreto Legislativo citado”.

Esta sentencia es un gran respiro para los empresarios que estaban estableciendo los sistemas de registro de jornadas independientemente del volumen de la empresa y de la jornada laboral de cada trabajador. Si bien es cierto que en determinados supuestos especiales, este control es necesario pero lo únicamente obligatorio después de este fallo es que las empresas deben concretar en este tipo de contrato las condiciones de prestación de servicio (jornada y horarios), tal como previene la legislación vigente.

Tampoco es descabellado a efectos de evitar males mayores, que el control horario de los contratos a tiempo parcial, sea conveniente en determinados supuestos e incluso recomendable por seguridad jurídica de ambas partes, pero no obligatorio. Desde Abogados Majadahonda, recomendamos que cada situación sea estudiada en detalle, para verificar si esta recomendación debería ejecutarse en las empresas de cara a su protección frente a posibles reclamaciones de horas extraordinarias, o bien inspección de trabajo que pueden evitarse en la mayoría de supuestos.

El presente informe se emite salvo mejor criterio y opinión.

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